Ayer por la tarde, a primerísima hora, la tita Dy vino a casa a conocer a su sobrinita, que le obsequió con su ya famoso y repetido baile a lo Shirley Temple.Pensábamos rogarle hasta convencerla para que se quedara con la niña, y así nosotros aprovechar para comprarle algo de ropa, pero no hizo falta. La tita Dy se ofreció voluntaria para hacer de niñera, así que aprovechamos la ocasión y nos fuimos a las tiendas más selectas de la 5ª Avenida Neoyorkina.
Después de un rato de compras, nos acercamos al campo de los Yankees, con la esperanza de que fuese día de partido, y así podernos encontrar con nuestra amiga Marta, a la que hace días que no vemos. Pero ayer los Yankees no jugaban en casa, y nos encontramos el estadio vacío, así que nos pusimos nuestros trajes de Baseball, y practicamos un rato.
Cuando llegamos a casa, nuestra pequeña ya estaba dormidita en el sofá. De mañana no pasa que quitamos el estudio, y le montamos una habitación como Dios manda.







